Las maquinas que no pueden faltar en tu oficina

Bien si trabajas desde casa o desde una oficina, lo que debes tener muy claro es que hay cosas sin las que no se puede trabajar. Cuando intentamos organizar el día de trabajo siempre intentamos que no nos falte ninguna clase de artículo, más que nada porque de esa manera el trabajo se quedaría a medias, y no es lo que queremos ni nosotros y mucho menos nuestro jefe. Son muchas las personas que deciden por un motivo u otro trabajar desde casa, les supone una manera más cómoda y más llevadera sobre todo cuando se tienen hijos, y aunque es verdad que no todo el mundo cuenta con esa ventaja, los que contamos con ella debemos sin más aprovecharla. Yo hace tiempo que decidí hacerlo así mi jefe me lo ofreció y vi que merecía la pena, aunque al principio no estaba muy segura, hay quien esto lo pude ver como un chollo y desde luego lo es, más bien el trabajo perfecto, lo que ocurre es que si no sabes organizarte puedes no llegar a tiempo y no parecerte tan guay como al principio.

Cuando yo empecé a trabajar desde casa me agobiaba mucho, me tocaba trabajar por la noche si quería entregar el trabajo al día siguiente, mi falta de organización me llevó al caos total en el que me veía vencida, además me encontraba que no tenía la oficina terminada me faltaban cosas por comprar y eso la verdad es que se notaba. Cuando uno va a empezar a trabajar en casa debe tenerlo todo preparado, ponerse un horario y por supuesto todo organizado, igual que cuando vas a la oficina y tienes tu paquete de folios en la mesa, tus bolígrafos, grapadora, perforadora del papel, calculadora, y no solo eso, sino que se necesita de toda la maquinaria que tendrías en una oficina para desarrollar a la perfección el trabajo.

Yo aunque tarde enseguida me puse al día, entré en www.mercamaterial.es y me di cuenta de lo que me estaba perdiendo por no hacer las cosas desde el principio bien, lo primero que compré fue una buena destructora, tenía la oficina echa un asco de papelajos que ya no servían para nada, así que la incluí en la cesta en cuanto la vi, y lo segundo y no menos importante una buena impresora, la necesitaba además como respirar, y así fue como en un abrir y cerrar de ojos monté mi propia oficina en una habitación de mi casa.