La reductora es la gran aliada de los todoterrenos

Es posible que quienes no estén familiarizados con los vehículos 4×4 confundan la reductora con la caja de cambios y no son el mismo componente. La reductora es la que permite incrementar la desmultiplicación del desarrollo de la transmisión, que es la manera en la que se multiplica la fuerza enviada a las ruedas. Es un engranaje que el conductor puede conectar o desacoplar a voluntad.

Mantenimiento sencillo de la reductora

Sin importar de que tipo sea, la reductora no tiene un mantenimiento demasiado complicado; por lo general, basta con revisar el nivel de su aceite, cambiarlo si hace falta y revisar si existen fugas; algunos fabricantes suelen recomendar su reemplazo antes de los 200.000km aproximadamente, otro consejo es agregarle un aditivo especial para engranajes.

Con el pasar del tiempo se deben chequear otros detalles para no quedarse varado, como asegurarse de que no se junten el agua y el aceite; esto podría suceder al hacer vadeos por aguas profundas. En este sentido, como la caja de la reductora tiene un respiradero (para que se pueda dilatar el aceite, según la temperatura de su funcionamiento), se pude evitar el paso del agua haciendo que tenga una altura suficientemente alta, con ayuda de un tubo plástico.

Si es una reductora de las que se accionan por medio de una palanca, es probable que en algún momento se desarrolle una holgura; en cuyo caso, no se preocupe, porque se trata de algo sencillo que se soluciona con reemplazar el casquillo de apoyo. Recuerde que las reductoras utilizan discos de fricción que normalmente presentan desgastes, por lo cual debe estar pendiente de cambiarlos a buen tiempo.

Algunas reductoras incluyen una bomba pequeña que sirve para el engrase de los engranajes, la que, a su vez, usualmente trae consigo un colador. Este último puede ser limpiado con regularidad, para evitar que se acumulen impurezas que tranquen el sistema de engranajes.

Las reductoras con cadena presentan menos vibraciones, aparte de ser más silenciosas; sin embargo, con un uso prolongado esa cadena desarrollará holguras. Notará la necesidad de cambiarla cuando al utilizar la reductora, se escuche una especie de silbido; y si continúa su uso bajo esas condiciones, quedará propensa a que se salte alguna muesca o diente de un engranaje o, peor aún, que se dañe por completo la reductora.

Es mejor darle mantenimiento a la reductora que tener que reemplazarla. De pasar por esa necesidad, podría buscarla en los desguaces 4×4. En Internet es posible conseguir webs que gestionan solicitudes de piezas de segunda mano, ya que tienen afiliadas empresas especializadas en la venta de ese tipo de mercancía.