La conducción nocturna y el peligro que resulta si lo hacemos de forma descuidada

Las carreteras y autopistas son rutas más peligrosas de lo que consideramos, el peligro al que estamos expuestos es mayor de lo que las personas suelen imaginar, sin embargo, el peligro durante el día se limita en su mayor parte a choques con daño menores y pocas víctimas mortales, pero esto cambia durante la noche.

Los accidentes nocturnos están asociados a una gran cantidad de situaciones riesgosas que no ponen en peligro únicamente la vida del conductor si no, la vida de peatones o animales que estén transitando por cualquier vía en altas horas de la noche.

Se tiene registrado que más del 30% de los accidentes nocturnos tienen asociados víctimas mortales, siendo esta una de las principales razones de que actualmente se realizan continuas campañas para incitar a los conductores que se concienticen y eviten la mayor cantidad de riesgos al conducir por las noches.

¿Qué es lo que causa los accidentes nocturnos?

El factor más importante a tener en cuenta cuando nos arriesgamos a conducir por las noches es el cansancio acumulado de nuestras actividades durante el día que, al principio no se nota, pero a medida que seguimos en el camino la fatiga por las actividades se va haciendo presente hasta que ocurre el accidente.

El peligro tambien es alto debido a que, nuestro cerebro no tiene tantos retos que enfrentar durante estas horas de la noche debido a la baja afluencia vehicular y a las vías que muchas veces suelen ser monótonas por lo que nuestro cerebro cada cae cada vez más en un estado de reposo hasta llegar al sueño.

Por último, se destacan los problemas de visión producidos por la exposición a la poca luminiscencia que existe en la noche, aunque podamos contar con la ayuda del alumbrado artificial de las autopistas o carreteras existe aún la posibilidad de confundir figuras debido a fallas en nuestra vista o el cansancio acumulado.

¿Cómo podemos evitar estos riesgos?

Es importante seguir estás medidas de prevención para conducir de noche:

  • Reducir la velocidad al conducir
  • Mantener apagada la luz del habitáculo
  • Transitar por las vías con mayor y mejor alumbrado
  • En caso de tener síntomas de sueño o somnolencia, parar un rato en la vía y descansar
  • mantener limpios los cristales de la luna trasera y parabrisas
  • Mirar por los retrovisores una vez cada 10 segundos

Teniendo en cuenta estas indicaciones y evitando la mayor cantidad de veces la conducción durante la noche, sabremos cómo lidiar con un accidente al conducir y proteger nuestra vida contra potenciales riesgos.